miércoles, 7 de diciembre de 2016

Mi amigo Perkins

Cosas de la vida. Estaba terminando la colección de mis últimos diseños de camisetas con el tema musical. Recién había regresado de un corto viaje, allende los mares, en la búsqueda de nuevas telas con diseños de vanguardia, para emplear en mis diseños. finalmente conseguí un excelente "Mix" de ideas al plasmarlas en mis camisetas. Necesitaba con urgencia hacer las fotos (totalmente caseritas), necesitaba mostrar el resultado de este último trabajo. Sí, es lógico, había que hacer las fotos (se dice fácil pero no lo es hacerlo). Si las fotos se hacen de manera tradicional, lo usual es que pongas la camiseta en una percha y ZAS!!! todas las fotos que quieras. Pero vamos, es como muy simplón y carente de toda forma 3D. Necesitaba un torso que luciera mis camisetas para las fotos. Lo mejor sería disponer de un modelo de carne y hueso, pero son escasos y los que se consiguen te quieren desbancar por una sesión de fotos.
Aún estaban mis camisetas recién colgadas en perchas para ser fotografiadas, en la espera del torso adecuado para lucir orgullosas sus "nuevas caras". Pero, error, no se me ocurría nada para lograr  ese cometido.
A todas estas, yo buscaba y trataba de escudriñar en mi memoria acerca de algún amigo que pudiese  servirme para mis propósitos, pero nada. No es que yo no tenga amigos "agraciados" sino que, o no están cerca o están muy liados. Es lógico pensar que para estos menesteres el modelo en cuestión tiene que ser muy paciente y debe tratar de acatar instrucciones muy precisas para lograr una buena sesión fotográfica. Evidentemente es cuestión de horas.
Mientras yo le "daba vueltas" a mi cabeza pensando en quién podría ayudarme, decidí subir al almacén donde hay algunas cosas de las que se pueden echar mano. Justamente, cuando voy subiendo las escaleras, me tropecé por casualidad con un viejo amigo al que, aún cuando lo tengo muy cerca, lo tenía olvidado. Mi gran amigo Perkins, sí tiene nombre de lacayo, mayordomo o asistente, pero es porque realmente es muy fiel, servicial y siempre está dispuesto a ayudar. Perkins es un tío fenomenal, es silencioso, acata órdenes sin chistar y lo mejor de todo, tiene un torso de modelo, pectorales, sin barriga, cintura estrecha, en fin todo un maromo. Aunque un poco superficial o más bien sintético.
Perkins es de color negro y tiene un gancho de percha por cabeza. Perkins es un maniquí de medio cuerpo el cual tenemos en la tienda para lucir nuestras camisetas. El soporte con el que me tropecé fue el que sostiene a Perkins y en ese instante el pobre cayó al suelo y fue cuando reparé en su presencia y se me encendió la bombilla de la idea de contar con Perkins para mi propósito fotográfico.
Se preguntarán por qué el maniquí tiene nombre, pues muy sencillo: pasamos tanto tiempo en el lugar de trabajo que a veces, cuando tenemos compañeros como éste, terminamos por ponerles algún nombre. Un poco como la historia de Wilson y Tom Hanks, en aquella famosa película de la isla.
Con este amigo me ocurrió lo que suele ocurrirnos a menudo, que tienes las cosas a tu alcance y no te das cuenta que están allí y que pueden ayudarte un montón. Es el modelo ideal y todas las camisetas le van bien porque se le pueden ajustar. Finalmente, solución a mi problema de las fotos, fue algo sencillo, casero, con flexo incluido, arrugas y manos. Perkins estuvo genial y muy bien portado. En las fotos que muestro de última colección aparece mi silencioso amigo Perkins. No recordaba que amigos como ese quedan pocos. Igual me ha pasado con mi amigo Pepe, cuya historia les contaré en otra oportunidad.

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